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Tú la cuidas y ella te cuidará



¿Quién es mi princesa? Te pregunto y me respondes “nadie”. “¿Cómo que nadie? Vamos Rafaella, dime ¿quién es mi princesita?”, insisto, y tú me miras sonriendo y me dices “yo”, entonces te abrazo y te como a besos y me tienes muy enamorado porque esto lo hacemos desde que tenias un año y dos meses. Repetimos la rutina todos los días y ahora que estás tan cerca a cumplir dos años (solo faltan dos meses) te muestras cada día mas cariñosa conmigo y ya no tienes “mamitis crónica” y das paso a compartir mas cosas con tu padre.
En las mañanas te doy la leche en tu tomatodo, antes era el biberón. Cuando cambiaste de biberón a tu tomatodo no me gusto mucho, nena. Le decía a tu mamá que era muy rápido, que estabas tomando menos leche, porque no te acostumbrabas, y ella me decía “ya tiene que dejar el biberón”. En respuesta, solo la miraba y aceptaba, pero la verdad, nena, no quería dejar de darte tu biberón porque siempre te cargaba en mis brazos y te miraba tomar la leche. Tu me mirabas con esos enormes ojos que a veces son verdes, otras pardos, y ese momento simple de vernos era el mas lindo del día, en el que me sentía mas papá.

“No sale, papá” y dejas el tomatodo a un lado. Yo trato de insistir y tu me dices “no quero” y me río. Lo siguiente ya lo conozco: te echas, apoyas tu cabeza en la almohada, te ríes, me miras y dices “ven, aquí” y yo me hecho a tu lado. Te pregunto qué soñaste y me dices con “la vaca lola” y te vuelves a reír y eres tan pura, tan inocente, entonces, te como a besos. Luego, me dices “tetita” y te pregunto si estas segura. Entonces, acercas tu rostro hacia mí y me dices “mentira” y te ríes. Yo, que ya tengo un enorme babero, sé que no me lo voy a poder sacar nunca, porque eres mi princesa, siempre lo serás, hasta que seas más grande y te canses de ser mi princesa. Tu no eres de mi propiedad, lo sé, eres la tarea más hermosa que me a dado Dios, el de cuidarte con todo mi ser y mi amor. Nunca antes me he sentido tan responsable y tan amado, Rafaella. Al cuidarte tu me cuidas.

Te ama

Papá.

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